Sigue estos 5 fáciles pasos que en poco
tiempo habrás incorporado a tu rutina de maquillaje diaria para
resaltar tus rasgos. Todas las etapas que te mostraremos
a continuación corresponden a la fase de “base“ del
maquillaje, en donde preparas la piel para ser maquillada, aplicas
un tono para unificar la apariencia de tu cutis
y aplicas rubor, sombras e iluminador en zonas estratégicas para
”moldear" tus facciones.
1. Aplica base
e ilumina
Aplica,
como de costumbre, una base de tono similar
a la de tu color de piel.
Te recomendamos que uses bases ligeras y proteccion solar para cuidar tu piel y lucir fresca. En seguida, con un iluminador uno o dos tonos más claro que el de tu base habitual, sombrea las partes que aparecen en la imagen: bajo tus ojos y hasta el hueso del pómulo, en una línea recta a lo largo del filo de tu nariz y en la frente en forma triangular.
Te recomendamos que uses bases ligeras y proteccion solar para cuidar tu piel y lucir fresca. En seguida, con un iluminador uno o dos tonos más claro que el de tu base habitual, sombrea las partes que aparecen en la imagen: bajo tus ojos y hasta el hueso del pómulo, en una línea recta a lo largo del filo de tu nariz y en la frente en forma triangular.
2. Sombrea
Una vez que hayas marcado las zonas que quieres
iluminar en tu rostro, delinea aquellas que sombrearás en tono
más oscuro para afilar tus rasgos como aparece en la imagen:
en la parte superior de la frente, como una diadema que
marca el inicio de tu rostro; en la parte interior del
hueso del pómulo, justo donde la piel se hunde cuando absorbes tus
mejillas hacia adentro; en los costados laterales de tu nariz
y en la barbilla. No temas trazar líneas fuertes
y bien marcadas que delimiten claramente las zonas sombreadas de las
iluminadas, en pasos siguientes las difuminarás.
3. Zonas marcadas
Revisa que las zonas de tu rostro estén
bien delimitadas entre luz y sombra. Si lo has hecho
de manera correcta, deberías verte como en la imagen
de arriba. Si tu mandíbula o frente son muy prominentes, puedes
extender la zona de sombreado arriba o abajo para suavizar este
rasgo predominante.
4. Ruborízate
Aplica rubor justo
en la zona que queda libre sobre el hueso del pómulo entre
la zona iluminada y la sombreada. Si eres muy blanca
te quedarán mejor los tonos durazno; si tu piel es mate,
te recomendamos usar un tono rojizo; y si eres morena,
lo ideal para ti es un rosa fuerte o fucsia.
5. Difumina
En este punto tu rostro debe lucir como
el de la imagen. Lo que debes hacer para eliminar las
bruscas marcas de color es difuminar con suavidad cada una
de las zonas en las que aplicaste color. Para esto es ideal que
uses un pomo de espuma firme y que comiences por las zonas más
claras dejando para el final las sombras. Cuando hayas terminado, haz
tu rutina de maquillaje de ojos y labios como
de costumbre.
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